Artritis Reumatoidea: Una enfermedad que puede detenerse

Artritis Reumatoidea: Una enfermedad que puede detenerse

La ARTRITIS REUMATOIDEA es una enfermedad inflamatoria crónica y progresiva. Ataca articulaciones pequeñas y grandes, y en algunos casos puede presentarse en formas que afectan otros órganos de nuestro cuerpo.

La causa de esta enfermedad todavía es desconocida, aunque actualmente se sabe que para que la enfermedad se presente es necesario que varios factores confluyan. Debe existir una predisposición genética específica. Al actuar en una persona que posea esta predisposición genética varios factores de tipo ambiental pueden desencadenar esta enfermedad.
No es hereditaria y no es contagiosa.

Afecta al 1-2 % de la población general, lo que la convierte en una enfermedad común. Además predomina en mujeres (relación 4 a 1) y se da más frecuentemente en personas entre 25 y 40 años de edad. De todas maneras tanto hombres, como niños pueden padecer Artritis Reumatoidea.

En cuanto a que ocurre en la articulación enferma, existe un crecimiento desordenado y anárquico de la membrana sinovial, una membrana que forma parte de todas las articulaciones normalmente.

Esta membrana al enfermarse, comienza a crecer e invade los otros tejidos de la articulación (huesos, cartílagos, ligamentos, etc) destruyéndolos. Todo esto lleva a que en el transcurso del tiempo la articulación afectada se vaya afectando y pierda su función.

Los síntomas que puede presentar un paciente con Artritis Reumatoidea pueden ser al comienzo generales, tales como malestar general, fiebre leve, dolor general, decaimiento. Al cabo de unos días aparece el dolor (principalmente), y la hinchazón localizada en las articulaciones. Lo más frecuente es que comience en los nudillos, las articulaciones de los dedos, las muñecas, y las articulaciones del pie, aunque también puede hacerlo en hombros, rodillas, tobillos, codos y caderas.

Hay un síntoma típico de la enfermedad que es la llamada rigidez matinal: una sensación de envaramiento o entumecimiento general en la mañana al despertarse o luego de un reposo prolongado, que lentamente va mejorando al empezar a realizar movimientos como por ejemplo ir a lavarse la cara, desayunar, etc. Este síntoma es muy molesto e invalidante, causa dificultad para caminar, levantarse de la cama o para usas las manos, por varias horas.

El médico reumatólogo es el más indicado para realizar un diagnóstico precoz y tratamiento de esta enfermedad.

Generalmente el diagnóstico es establecido por un extenso interrogatorio y un cuidadoso examen físico, junto a la ayuda de algunos métodos complementarios (análisis de sangre e imágenes).

No hay métodos diagnósticos que demuestren directamente la enfermedad, solo sirven como soporte para el médico especialista.

Hay muchos tratamientos, en constante evolución. Es muy importante que si bien hay tratamientos con drogas que modifican la evolución de la enfermedad, no todos los pacientes se tratan de la misma manera.

El diagnóstico precoz es de vital importancia.

El tratamiento temprano permite detener la destrucción de las articulaciones antes mencionada, evitando la invalidez del enfermo.
El diagnóstico y tratamiento antes de primer año del comienzo de los síntomas disminuyen notablemente la incapacidad. Es fundamental la consulta temprana y evaluación por un médico especialista en reumatología, ya que un tratamiento precoz permite evitar las consecuencias destructivas de esta agresiva enfermedad.

Tratamiento:

Multidisciplinario: En el participan el médico reumatólogo, el fisioterapeuta, el terapista ocupacional, los traumatólogos, etc.

El tratamiento consta de medidas generales (mantener un peso corporal adecuado, actividad física, evitar esfuerzos y cargas, etc)

El tratamiento farmacológico es complejo, y solo el especialista en reumatología posee el conocimiento actualizado y completo para el manejo de estas potentes drogas.

En los últimos años se produjeron importantes avances sobre el tratamiento convencional de esta patología, y entraron en escena varias drogas que nos dieron nuevas esperanzas. Tal es el caso de los medicamentos biológicos utilizados en la actualidad para los pacientes con una enfermedad muy agresiva, en donde el tratamiento con otras drogas modificadoras de la evolución de la enfermedad se vuelven ineficaces.

Todavía no podemos curar esta enfermedad, pero si cambiar el curso destructivo de la misma.

¡Es importante llegar a tiempo!


Dra Verónica Savio
MP 26609/1
Especialista en Medicina Interna CE 11210
Especialista en Reumatología CE 12974
Docente de la Universidad Nacional de Córdoba
Consultora Integral de Salud CIS